Las "inexplicables" manifestaciones o procesamientos contemporáneas del resentimiento indígena/cholo/criollo en sus diversas modalidades y variaciones debe ser, no lo dudo, uno de los campos más apasionantes y a la vez precursores para descuajar, de una buena y santa vez, la herencia más extremadamente ambivalente, altamente violenta y fuente de nuestro racismo hipócrita y clasificatorio: la herencia colonial y precolonial de autoritarismo instalada en el inconsciente colectivo peruano. Es, que duda cabe, una de las fuentes más ruidosas de las desgracias de este cuerpo amado y odiado a la vez: nuestro Perú. A modo de reflexiva y provocadora entrada conceptual, el rencor es: "Un profundo resentimiento que se incuba como una enfermedad. El rencoroso se aferra a ese sentimiento de manera obstinada y obsesiva lo cual le provoca debilidad en su salud mental. La persona que siente rencor suele "rumiar" sus rencores, aumentándolos generalmente con fantasías creada...