2 de agosto de 2009

Centralismo opinativo en el Perú: otra práctica autoritaria



El centralismo opinativo es la tendencia desproporcionada a percibir y asumir los temas de discusión pública nacional desde la perspectiva de un centro hegemónico. Los medios de comunicación social, los líderes de opinión, encuestadoras e intelectuales ubicados en el centro opinativo y que no recurren al conocimiento de la periferia contribuyen a profundizar esa visión parcial de la realidad. Visto desde una pespectiva antropológica es mantener y profundizar la distancia con "los otros" mediante el desconocimiento, desinterés o eventual rechazo de la opinión de "los otros", por lo general asentados en el "interior" del país.

En el Perú este fenómeno es muy llamativo. La opinión desde Lima o producida en Lima es la apreciación correcta y adecuadamente informada de lo nacional; es decir, el "interior" no produce hechos ni información relevante para la discusión pública de lo nacional.

La pregunta es ¿cuánto de opinión calificada encontramos en el centro opinativo? y ¿que refuerza directa e indirectamente la práctica constante del centralismo opinativo?

En realidad, el centralismo opinativo es un fenómeno del campo de la opinión pública; pero que sirve de pretexto para reflexionar sobre realidades más gruesas, complejas y densas, como la exclusión, la discriminación, el Estado, la nación, la sociedad, la heterogeneidad, la racialización, la colonialidad, el proceso histórico, etc. En fin, el centralismo opinativo, como objeto de estudio, no puede ser entendido, si no acudimos a una complejización mayor. Pero queda como tarea pendiente. Lo que sí me queda clarísimo es que su práctica es nociva, desintegradora, autoritaria....antidemocrática.