27 de mayo de 2009

Niños provincianos mueren con neumonía pero más importante son los casos de gripe AH1N1


Los dos Perú otra vez, nuevamente. De enero a la fecha han muerto 133 personas por enfermedades respiratorias, especialmente en las zonas altoandinas del Perú (Puno, Cusco, Huánuco o Huancavelica); pero más importancia gubernamental y mediática son los casos de gripe AH1N1 en la ciudad de Lima. Así ha sido, es y será: ciudadanos de primera, segunda y tercera clase.

Es como cuando ocurrió el atentado terrorista de la guerrilla maoísta en uno de los distritos más exclusivos de la ciudad de Lima. Recién en ese momento el Perú de Lima tomó consciencia que estábamos en medio de una guerra civil. Pues antes sólo se sabía que morían indios en Ayacucho.
Es como cuando uno de los grandes equipos capitalinos de fútbol (Alianza Lima, Cristal o Universitario) pierden en provincias. La noticia no es el triunfo de David sobre Goliath; sino cómo pudo ser posible que Goliath cayese.

Y así los ejemplos se sumarían a cientos. ¿Qué quiero demostrar con eso? Que sencillamente no somos un Nosotros con iguales condiciones y en convivencia horizontal. La provincia es la provincia, es el lugar apartado, atrasado, donde se vive de manera casi natural y en condiciones de atraso absoluto. Donde se habla espantosamente el español, de donde provienen las personas destinadas a los trabajos de baja perfomance. La provincia es el lugar que no encaja en las ecuaciones comerciales del mercado y tampoco en la atención del Estado. Es el lugar-otro y el sujeto-otro discriminado, ninguneado.

Por eso recién el Ministro de Salud se da cuenta que también existen niños ("provincianos") que mueren de neumonía en el Perú; por eso el Perú se demoró en saber que estábamos en guerra interna; por eso sólo existen los grandes equipos limeños de fútbol y los "otros" de provincias que cuando ganan son una "sorpresa".

Pero, el estado embrionario, larvario, en el que se encuentra el Nosotros diverso tiene la buena noticia que no hay mal que dure mil años. Poco a poco y de modo silencioso, como un caballo de Troya ¿las cosas cambiarán? Espero que sí. Para empezar, cada día me doy cuenta que es necesario refundar nuestro país, rediseñar el contrato social de los peruanos, dejar de ser un país "bloqueado". Ojalá que cuando llegue el momento, la mayoría esté a la altura de semejante responsabilidad y que quienes deben actuar, actúen.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Solo deja de atender a la gripe H1N1 para que veas como te cagas de miedo cuando se muera la mitad del Perú, el estado se preocupa por que ese virus es muy contagioso, no lo hace por que esta de moda controlar la gripe. Supongo que sabes que el estado asignó 100 soles para los provincianos pobres, solo les entregan el dinero si tienen hijos menores o son madres solteras, y esos 100 soles les basta y sobra para sobrevivir, viven piernas abiertas en sus chacras y han dejado de producir, digo esto por que soy provinciano y me jode que esa gente valiendose de lo que no saben abusan de los beneficios, ni bien sus hijos crecen se hacen de otros a proposito para cobrar los miserables 100 soles, no te digo por que lo supongo, yo lo vi.

Eland Vera dijo...

Apreciado anonimo.
Entonces no te parece que las políticas públicas tienen serios problemas de aplicación.
Y ¿por qué tanta rabia contra los provincianos pobres?